lunes, 14 de noviembre de 2011

Texto Semana 11

Soy.

Una sola unidad de almacenamiento, solo pocos datos importantes: fecha de nacimiento, estatura, edad, nombre, sexo, estado civil, fecha de transición y una pequeña base de datos de nombres de los familiares más cercanos. Solo eso había en la Unidad Indispensable de Almacenamiento Primaria. El resto estaba a oscuras, sin luz, sin activación, solo una débil señal que recorría cada recoveco de esa unidad de almacenamiento y que como un segundero se movía de un dato a otro. En esta época la activación de la UIAP tenía que realizarse en un cuerpo nuevo debido a la transición, un gran invento.

La transición no era otra cosa que pasar toda la información de este cerebro a uno nuevo, con el propósito de volver a brindarle al humano una nueva oportunidad de ser productivo, un cuerpo joven y vital. La donación de órganos había sido un verdadero éxito dos siglos atrás, pero la donación de un cuerpo nuevo, eso sí era el mayor de los éxitos en este tiempo. Y así era como se hacía. Ahora la UIAP solo esperaba ser activada en el nuevo organismo para despertar en un nuevo cuerpo y tomar posesión/control de esas células para vivir otra vez.

La luz fue nítida unos segundos después, así que había que ajustar la entrada en los ojos, mover el iris y enfocar lo que había enfrente; pedirle al cerebro que interpretara las señales lumínicas y enviará al resto del cuerpo la información necesaria, de pronto un pensamiento “YO”.

Un espejo que se encontraba enfrente devolvió la imagen: alta, cabello largo y negro, ojos cafés, rostro ovalado y nariz pequeña, mejillas con poco color, pestañas y cejas grandes negras, boca gruesa, tez clara y el cuerpo fornido. Si, otra vez el pensamiento “YO”.

Poco a poco el cerebro procedió a tomar posesión de piernas, manos, tronco, la respiración como siempre, un reflejo natural. Y frio… a continuación procedí a interpretar otras señales que había en la habitación, temperatura, ruido, aislamiento, recuerdos… todas las imágenes se agolparon por minutos en mi mente hasta que se acomodaron en las neuronas que les tocaba habitar. Al final la transición había terminado, me había mudado con todo lo necesario a un nuevo organismo, todo había salido perfecto, en pocos minutos me desconectarían los cables que había ayudado a darme vida otra vez.

Una sonrisa se dibujo en mi rostro y comprendí que había hecho lo que pocos, me había elegido un cuerpo muy similar al anterior, cuando todos escogen algo nuevo y mejor, o por lo menos distinto para variarle. Pero yo sabía que sería difícil adaptarme en un cuerpo en el que no me reconociera, así por lo menos, se que seguiría siendo yo.

Ahora solo faltaba que la evolución de la ciencia permitiera la clonación completa del organismo en el que quisieras habitar, así podría volver a elegirme completamente, desde el inicio serían mis células, solo que atrapadas en un cuerpo de 25 años por el tiempo que así lo deseará. Incrementando solamente mis conocimientos y recuerdos en la UIAP.

Por lo pronto, me había reconocido, la del espejo era yo. Otra vez viva… otra vez… soy yo.



2 comentarios:

  1. Janet. Muy bueno tu texto. Me gusta porque es como el génesis de una historia épica. La historia contada consigue su final en el inicio mismo. Haces que quede con ganas de saber más, que creo que es uno de los objetivos de estos cuentos cortos de ciencia ficción: hacer una fotografía mezquina de un futuro interesante, donde sólo se ven a medias y mal enfocadas las grandezas de la evolución. No hay de otra sino soltar la imaginación. En definitiva, un buen cuento. Sin embargo, en lo referido al proyecto, debo decirte lo que a los otros. Creo que el cuento no cumple a cabalidad las variables, pues no mencionas un autorretrato sino un espejo, ni es el único objeto presente en la narración.

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  2. Hola Janet. Ésta es una copia de un mensaje que te dejé en mi blog personal:

    "Hola Janet. Ya he republicado el resumen de la Semana 11 con tu cuento allí. Y también te he dejado un comentario en tu blog. Y al abrirlo, vi que has publicado muchos de los textos anteriores. Me encantaría poder montarlos todos en los resúmenes de sus respectivas semanas, pero estos días estoy bastante ocupado. Trataré de hacerlo pronto, pero si no, tenlo por seguro que para después del 16 de diciembre, cuando salga de vacaciones, me pondré yo al día con tus textos y los colocaré en los resúmenes. De cualquier forma, espero poder hacerlo antes. ¡Saludos!"

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