Janet_S
miércoles, 5 de septiembre de 2012
lunes, 4 de junio de 2012
Semana dos, Letras Instantaneas, Letra Franca
Me he perdido de 2 semanas de los textos de Letras Instantáneas de los amigos de Letra Franca, pero espero ponerme al corriente en poco tiempo. Y aunque sé que la dinámica del nuevo proyecto exige que se entreguen los textos en cierta fecha, no voy a desaprovechar las imágenes anteriores para escribir sobre ellas, así que aun que este un tanto fuera de tiempo voy a subir los textos de lo que tenga pendiente.
Saludos a los lectores que vean mis textos.
____________________________________________________________________________________
El viejo y las aves
domingo, 25 de diciembre de 2011
Semana 18
viernes, 2 de diciembre de 2011
Texto semana 13
Mis escritos
Tengo un alto de papeles en mi cama, acomodados por fechas o más bien por periodos emocionales. Tengo otro tanto en mi ordenador en el cual el acomodo es similar. Son todos esos textos, poemas y escritos que he ido redactando con el paso del tiempo y que han sobrevivido a mis momentos de ira en los cuales me deshago de lo que no me agrado cuando he terminado de redactar.
Tengo una única pila de poemas y cuentos cortos que he publicado en internet, los que una vez inscribí en un concurso de poesía en la preparatoria y que me hicieron ganar un tercer lugar general. Esos que he aprendido a querer como mis mayores tesoros en materia de poesía, los que han sido calificados como algo “bueno”. Si hubieran sido excelentes hubiera ganado un primer lugar, estoy seguro…. Pero no fue así, y aun con todo eso los atesoro.
Pensé que ese sería el principio de mi gloria y que lo que escribiera a continuación sería mejor. Me he defraudado porque no he sido constante en mi escritura…
No menosprecio los textos y poemas que han sido buenos después de eso, pero no han sido suficientemente excepcionales… tal vez yo no soy así.
Lo que he publicado y ha recibido buenas críticas es lo que me acompaña y me estabiliza en mis momentos de indecisión, de saber si soy o no soy un buen escritor. Me animan los comentarios que dicen que tengo un escritor escondido dentro de mi alma que pugna por salir.
Esos textos que no he publicado, los veo y siento como que me exigen que les dé una oportunidad para ver la luz y darme como resultado un fruto satisfactorio.
Los estoy revisando y los quiero, los leo, los acomodo y luego los vuelvo a guardar… aún no estoy listo para que sean leídos, no sé si soportaré que no sean aceptados. No sé si soportare no ser aceptado en ese universo donde están mis mayores ídolos, los que ya son escritores reconocidos por su universalidad.
Sigo esperando decidirme, mis textos siguen esperando nacer un día al universo literario.
.
jueves, 24 de noviembre de 2011
Semana 12
Finaliza el dia y deja su intenso color azul
La colorimetria naranja se empieza a dibujar,
El arbol navideño cobra vida con sonido y luz
Musica y sombras comienzan a danzar…
Estoy junto a ti, alma gemela, mi otra mitad,
Te he elegido en este mundo como compañia
alrededor nuestro se encuentra tu familia
Yo extraño a los mios que no pueden aquí estar
Canticos, abrazos, sonrisas, todo es esperado!
Una cena, brindis y un festejo para terminar
Los extraño a ellos y solo queda refugiarme
En tus brazos, nuestro amor me reconfortará
Celebremos la llegada de nuestro redentor!
Encomendemos a él nuestras esperanzas!
Dejemosle nuestra tristeza o desilucion
Festejemos y pidamos de regalo un año mejor...
lunes, 14 de noviembre de 2011
Texto Semana 11
Soy.
Una sola unidad de almacenamiento, solo pocos datos importantes: fecha de nacimiento, estatura, edad, nombre, sexo, estado civil, fecha de transición y una pequeña base de datos de nombres de los familiares más cercanos. Solo eso había en la Unidad Indispensable de Almacenamiento Primaria. El resto estaba a oscuras, sin luz, sin activación, solo una débil señal que recorría cada recoveco de esa unidad de almacenamiento y que como un segundero se movía de un dato a otro. En esta época la activación de la UIAP tenía que realizarse en un cuerpo nuevo debido a la transición, un gran invento.
La transición no era otra cosa que pasar toda la información de este cerebro a uno nuevo, con el propósito de volver a brindarle al humano una nueva oportunidad de ser productivo, un cuerpo joven y vital. La donación de órganos había sido un verdadero éxito dos siglos atrás, pero la donación de un cuerpo nuevo, eso sí era el mayor de los éxitos en este tiempo. Y así era como se hacía. Ahora la UIAP solo esperaba ser activada en el nuevo organismo para despertar en un nuevo cuerpo y tomar posesión/control de esas células para vivir otra vez.
La luz fue nítida unos segundos después, así que había que ajustar la entrada en los ojos, mover el iris y enfocar lo que había enfrente; pedirle al cerebro que interpretara las señales lumínicas y enviará al resto del cuerpo la información necesaria, de pronto un pensamiento “YO”.
Un espejo que se encontraba enfrente devolvió la imagen: alta, cabello largo y negro, ojos cafés, rostro ovalado y nariz pequeña, mejillas con poco color, pestañas y cejas grandes negras, boca gruesa, tez clara y el cuerpo fornido. Si, otra vez el pensamiento “YO”.
Poco a poco el cerebro procedió a tomar posesión de piernas, manos, tronco, la respiración como siempre, un reflejo natural. Y frio… a continuación procedí a interpretar otras señales que había en la habitación, temperatura, ruido, aislamiento, recuerdos… todas las imágenes se agolparon por minutos en mi mente hasta que se acomodaron en las neuronas que les tocaba habitar. Al final la transición había terminado, me había mudado con todo lo necesario a un nuevo organismo, todo había salido perfecto, en pocos minutos me desconectarían los cables que había ayudado a darme vida otra vez.
Una sonrisa se dibujo en mi rostro y comprendí que había hecho lo que pocos, me había elegido un cuerpo muy similar al anterior, cuando todos escogen algo nuevo y mejor, o por lo menos distinto para variarle. Pero yo sabía que sería difícil adaptarme en un cuerpo en el que no me reconociera, así por lo menos, se que seguiría siendo yo.
Ahora solo faltaba que la evolución de la ciencia permitiera la clonación completa del organismo en el que quisieras habitar, así podría volver a elegirme completamente, desde el inicio serían mis células, solo que atrapadas en un cuerpo de 25 años por el tiempo que así lo deseará. Incrementando solamente mis conocimientos y recuerdos en la UIAP.
Por lo pronto, me había reconocido, la del espejo era yo. Otra vez viva… otra vez… soy yo.
martes, 8 de noviembre de 2011
Texto semana 9
Hola:
Este es mi texto de la semana 9, me pareció muy divertido escribirlo y espero que alguien más lo disfrute, aunque la verdad nunca había intentado escribir nada que fuera en genero de terror y no creo haberlo logrado, pero me fue muy divertido intentarlo.
Feliz lectura.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Como si fuera influenza.
Solamente nos encontrábamos de visita en la ciudad, en realidad habíamos planeado ese viaje con varios meses de anticipación y pensamos que sería buena idea recorrer la ruta de independencia y pasarnos por los puntos importantes de Querétaro que habían sido participes de ella, era un viaje meramente cultural.
Ya llevábamos 2 días en el hotel y con el suficiente miedo a salir a la calle como para aventurarnos en esa jungla que se habían convertido las calles. Nos hacían falta varias cosas y mi hermano y yo empezamos a planear que uno de los dos debería de bajar a sondear el ambiente. La gente del hotel no decía gran cosa. Necesitábamos saber que vías eran las correctas para salir de la ciudad.
Las noticias en la tele no mencionaban mucho más de lo que sabíamos. Era una enfermedad, era como la influenza, se contagiaba de persona a persona y actuaba muy rápido. La gente empezaba con fiebre, luego perdía el conocimiento y en las horas siguientes moría. Era difícil no sentirse aterrado cuando solo con mirar por la ventana te dabas cuenta de que había gente tirada en la banqueta de la alameda y en la calle, todos ellos ya muertos porque no pudieron llegar a su destino. Y del ejército no se sabía nada, no se habían aparecido ni ellos ni la policía a intentar poner cierto orden, o al menos eso era lo que se podía ver desde nuestra ventana del hotel. ¿Dónde estaba la autoridad?
En eso una notica nueva en el televisor nos hizo recapacitar en que tan conveniente sería salir. Eran las 5 de la tarde y empezaba a ocultarse el sol al ser invierno, lo que le daba un toque más tétrico al asunto. El reportero se encontraba en un laboratorio, con un traje NBQ amarillo con el que se supone estaba evitando el contagio de la enfermedad. La nota fue breve: “los lugares cálidos eran los mejores para sobrevivir, el virus no puede atacar el sistema inmunológico a más de 15 grados centígrados. En las zonas frías era donde se estaba llevando a cabo la devastación, la gente solo tenía una probabilidad de sobrevivir yéndose a una playa cercana”
¡¿Una playa?! Esa era la pregunta ¿Cuál era la más cercana a la ciudad de Querétaro? Tal vez yéndose hacia Jalisco, o tal vez a Michoacán o Colima, hasta Nayarit era buena idea, cualquiera de esos estados tenía playas y a demás eran hermosas. ¿O nos iríamos hacia el Golfo? Hacia Veracruz o Tamaulipas, quien sabe por cuál de los dos lados sería más fácil llegar, ya que casi estábamos a la mitad del camino, estábamos en el Bajío del país así que cualquiera sería tan buena idea como las demás. No sabíamos que carretera sería la más transitada aunque se podía suponer que las que iban a las playas más conocidas.
El éxodo no se hizo esperar y empezaron a sonar bocinas de claxon en la calle, seguramente de toda la gente que intentaba huir y aventurarse a las carreteras lo más pronto posible con tal de alcanzar una de esas playas hermosas que tiene México, y que ahora se antojaban más cálidas que de costumbre. Pero Querétaro no dejaría salir a los viajeros tan fácilmente, parecía un juego macabro pero la temperatura estaba descendiendo tan drásticamente que en poco menos de una hora el viento estaba tan helado como nuestras esperanzas para poder salir de la habitación de hotel. Nosotros ya habíamos prendido la calefacción si es que eso servía de algo. A lo más nos atrevíamos a espiar por entre las rendijas de la cortina de la ventana. Y el paisaje era desolador y desesperante.
Varias personas empezaron a convulsionar y se dejaron caer al pavimento, unos carros chocaron estrepitosamente y se inicio un incendio por el combustible derramado de los mismos, lo que le dio un aspecto lúgubre a la calle. Mi hermano y yo nos vimos por unos minutos y sin decir una palabra seguimos indagando, aunque yo me decidí y apague la luz de la habitación, no queríamos llamar la atención.
Después de un rato decidimos dejar de ver por la ventana ya que la escena no era alentadora. Nos concentramos en buscar en el televisor algo que nos ayudará a decidir cuál sería el mejor camino que deberíamos de tomar y tratando de decidir en esa época de invierno cual sería la mejor ruta, para tratar de evitar las ciudades más frías. Sacamos los mapas que traíamos e iniciamos las conjeturas de la mejor ruta de escape de la ciudad. También estaba el tema de llevar alimento porque no sabíamos si podríamos conseguirlo más delante y lo más importante, de qué forma podríamos conseguir un traje NBQ para ver si con eso nos protegíamos del virus aunque solo fuera un poco. Usaríamos una motocicleta para movernos, en caso de que las autopistas estuvieran ya saturadas, pero como nosotros veníamos en carro tendríamos que robar una, esa parte no me gusto mucho, pero Juan era mayor y decidió que sería lo mejor para sobrevivir, esperaríamos al día siguiente para salir en cuanto el sol calentara un poco más el ambiente.
Le dije a Juan que era momento de hablar a la casa, de buscar a mamá y decirle lo que haríamos, seguramente ella y papa estarían intentando también irse a una playa cercana, o tal vez a la huasteca donde también hacía mucho calor y podría ayudar a que no se propagase el virus ya que solo les quedaba a 6 horas de San Luis Potosí.
Descolgué el teléfono y marque, pero no estaba preparado para lo que escuche…. no había línea más allá del circuito telefónico del hotel. Todo parecía estar muerto.
Y sin quererlo, me pregunte si podríamos sobrevivir al siguiente día.
