"Hola, yo:
Sí, soy yo otra vez escribiéndome a mí mismo, para tratar de no olvidar… Cada vez resulta más confuso y desilusionante porque ya son docenas de cartas que escribo, todas amontonadas por la habitación y todas con el mismo anheló e intento de ir dejando referencia de lo que he hecho, dejando notas de lo que me gusta, de lo que me rodea, de los que están a un lado de mi; y no sé si serán suficientes… creo que faltan mas.
Estoy dejando registros de todo lo que he hecho, de mi trabajo, de deportes, de aficiones, de películas que he visto, de series de televisión, de la música, de mis amigos, de mis cosas, de cómo está el mundo en este momento de cordura que estoy viviendo… y justo ahora que estoy escribiendo esto me surge una duda:
¿Y si escribo cuando en realidad no estoy consciente de mí?
Y que si todas esas cartas y todos esos registros solo son producto de mi imaginación, si son una imagen de lo que podría ser posible para mí pero que en realidad solo han sido alucinaciones de mi inconsciente. ¿Qué pasaría?
Qué pasa si no son las instrucciones correctas, no son las direcciones reales, no son las listas de cosas que realmente han pasado en mi vida o la lista de cosas que sé por momentos que no debo olvidar.
Es entonces cuando viene la desesperación, el coraje, la desilusión, ¿y si todo esto está mal? Si de todos modos no me ayuda para que lo hago? ¿Qué objeto tiene?
Y es entonces, cuando volteo y veo por la ventana, ahí están ellos… ellos que se supone que son mi familia, reunidos todos en el jardín, con rostros serenos y preocupados, como si algo les estuviera ocurriendo y no supieran como resolverlo… conversando en voz callada como queriendo ocultar algo vergonzoso o algún secreto que no quieren que sepa el resto de la humanidad.
Los recuerdo de pequeños, cuando no podían hacer la tarea de matemáticas y acudían a mí para que les ayudara saber el resultado, que les enseñara a resolver la ecuación… y ahora… están ahí afuera y no reparan en mí, ya no me consultan, creo que ahora yo me he vuelto esa ecuación sin respuesta que tienen delante de sus vidas. ¿Qué harán con ella?
Y es por ellos, sí es por ellos que pienso en escribir todas estas cosas, aunque haya un momento en el que no sé si lo que escribo es realidad o fantasía, pienso que me puede ayudar a no olvidarlos…. Lo que menos quiero es olvidarlos… y aunque me desespera… lo seguiré intentando.
Y de mi esposa, en este momento no recuerdo quien es, que desesperación, creo que es una de las personas que están afuera que no reconozco, pero son varias… y tengo que voltear a ver las fotos de la pared para orientarme, y vuelvo a ver por la ventana para comparar el rostro y saber si esta ahí… ¿y si no esta?, ¿y si ha muerto y no lo recuerdo? … siento una opresión en el pecho que me dificulta el respirar... porque no la recuerdo…no en este momento…
Creo que también me sirve de terapia el escribir todo esto por eso lo sigo haciendo, me mantiene ocupado. Me ayuda a recordar cosas cuando no las tengo presentes, pero también me ayuda a estar ocupado para que en momentos como este, mis hijos puedan planear lo que es mejor para mi vida… aunque no me lo hayan preguntado.
Mañana me escribiré otra cosa… porque hoy ya estoy muy pesimista… mejor dibujaré.
Hasta pronto. Yo."
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