lunes, 26 de septiembre de 2011

Sobre la quinta semana

Bueno, pues aquí esta mi aportación de la 5ta semana, espero que les de unos minutos de lectura entretendidos y de distracción, que es lo que yo siempre busco en la lectura, un escape para el espiritu y un relax para la mente.

Que disfruten la lectura.

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¿¿¿Igualdad???

En el cafecito de la esquina del parque central de la ciudad se encontraron dos hermanas para pasar una tarde de sábado de charla y chismorreo de todo lo que había sucedido en los últimos meses en que no se habían visto, y como una parte de su plática se dio el siguiente tema:

- Yo estoy a favor de la igualdad – decía la hermana mayor– todos debemos tener los mismos derechos y obligaciones Mariana, eso es lo que nos falta entender para que realmente seamos felices y dejemos de tener problemas en el mundo

- Hay Sonia, tu siempre con tus ideas- le contesto la aludida- no es posible que todos seamos iguales, en muchos aspectos y de muchas formas no se pude

- No puedo creer que tú seas tan cerrada hermana, muy cuadrada – le replicaba la Sonia- no puedes aceptar que todos somos capaces de hacer lo mismo y de la misma manera.

- Pues sí creo que podemos hacer muchas cosas al igual que otras personas, pero creo que es más un asunto de equidad que de igualdad, y sigo en desacuerdo contigo– le contesto Mariana- hay muchas cosas que podemos hacer todos, en las que deberíamos de tener el mismo derecho para hacerlas y para recibir una retribución, pero hay actividades que de verdad, por mucho que queramos, no todos las podemos hacer igual; debes estar de acuerdo conmigo… - le decía suplicante.

- ¿Pues dime una de ellas? – pregunto desafiante Sonia - ¿Una sola cosa en la que no podamos ser todos iguales?

- Muy fácil – le contesto despreocupada Mariana – en ser padres.

- ¿Cómo? – le pregunto confundida Sonia - ¿Cómo que ser padres?

- Pues porque aunque físicamente todos podamos ser padres, hay personas que por ideologías, formas de ser o de vivir, no están en las mismas condiciones de ser padres a comparación de otros, aunque claro – hizo una pausa Mariana y un ademán para que Sonia la dejara continuar hablando – el tema de ser padres es muy extenso y tiene muchas implicaciones, así que no todos tendremos los atributos necesarios para cubrir ese perfil, bueno, hasta para poder describir que es ser un buen padre no creo que nos pongamos de acuerdo; pero sí creo que se puede poner un ejemplo en este sentido de que no hay condiciones suficientes para que todos seamos iguales en este aspecto.

- ¿Cómo cual? – volvió a interrogar Sonia

- Como las personas que deciden formar una pareja con otra de su mismo sexo – contesto tajante Mariana y continuo después de unos segundos en los que Sonia no dijo nada- Estoy de acuerdo en que las personas que forman una pareja y son del mismo sexo deben tener los mismos derechos de los demás, a salir a pasear, al cine, a estar juntos, etc… pero no es lo mismo cuando se trata de formar una familia, hay muchos temas que aun no se definen sobre lo que está bien o está mal en estas relaciones, y sobre todo en lo que puedan aportar a la sociedad, no sabemos que tanto sea benéfico y que no. Apenas estamos viviendo el cambio que todo esto representa.

- Pues para empezar yo no creo que sea bueno que ellos puedan formar un familia – contesto Sonia – no es natural su elección y pueden influir en la elección de los que sean sus hijos.

- Pues entonces me estás dando la razón – contesto Mariana con una media sonrisa- no todos podemos ser iguales en todo… - e hizo una pausa – hay muchos temas en los que no estamos preparados para tener igualdad, pero lo que si podemos buscar es la equidad

- ¿Y la diferencia entre esas dos es?

- Para ser iguales, todos tendríamos que tener los mismos defectos, aptitudes, cualidades, fuerza física, etc… pero si se busca el ser equitativos en lo que tenemos y podemos hacer, es una forma más positiva de afrontar los problemas, ya que dependerá de lo que tenemos como personas para aportar en las diferentes situaciones

- Para mi es lo mismo Mariana – le dijo Sonia- todos somos iguales ante la ley y Dios

- Mmmm – hizo un gesto la aludida – pues creo que seguiremos pensando diferente hermana, tu dices que todos somos iguales y aun así no estás de acuerdo en que las personas homosexuales puedan ser buenos padres, eso no me parece moralmente correcto.

- ¿y vas a venir tú a darme clases de moral? – le contesto Sonia un tanto irritada

- Claro que no – acorto rápidamente Mariana- mejor cambiemos de tema y dime como van mis sobrinos en la escuela….

Y la charla dejo el carácter tan serio que había adquirido entre las dos hermanas para volverse una plática más cotidiana, en la que los problemas con los hijos y los padres se volvieron el tema principal…




2 comentarios:

  1. Hola Janet. Una conversación bastante cotidiada (y para mí tristemente cotidiana) en muchos contextos. He visto conversaciones similares en contexto familiar, laboral, terapéutico, etc. Lo que sí me parece es que en cuanto a manejo narrativo, le faltó un poco de resolución al final, para que el cambio de conversación no resultara tan evidente. Quizás que no se resignaran tan rápido a evadir el tema, sino que el mismo se hubiera ido diluyendo, hasta que, sin darse cuenta, y ya sin las defensas personales activadas, comienzan a hablar de temas banales, y pronto de sus problemas como padres. Porque considero difícil que una persona que acusa a los homosexuales de ser malos criadores en potencia, no desarrollo, al menos durante esa conversación, la actitud defensiva para no hablar de sus propios fallos como padre. Entonces, en conclusión, creo que le falta un poco más de tacto para manejar el cambio al final. Del resto, muy bien elaborado.

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  2. Ok, muchas gracias por tu comentario, me sirve mucho para mejorar. Saludos

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