lunes, 26 de septiembre de 2011

Sobre la segunda semana

Hola queridos lectores de este blog, que creo serán únicamente los del proyecto 3 variables... y aún así no importa, quiero que sepan que intento ponerme al día con mis aportaciones sobre este proyecto y pues se me ha hecho más fácil poner mis escritos sobre la semana 2 y la5, así que aquí van mis trabajos sobre las variables de dichas semanas.

Sobre la segunda semana, quiero antes que nada aclarar que no sabía nada del tema, así que si sienten que no supe abordarlo correctamente o siente que les ofendió, de verdad que no es mi intención. Solo les pediría que tengan presente que esta es una forma de pensamiento de esas tantas que existen en el mundo que suelen ser diferentes a lo que el resto esperaría.

Espero que les agrade la lectura.

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¿Sucedió o no?

Aunque solo era un espíritu, esa forma etérea en la que estaba presente en ese lugar, aún así podía notar lo que significaba ese escenario. Ruinas, desolación y melancolía. Todo eso conjuntado con la añoranza de un lugar hermoso, el que siempre había sido su hogar.

Ya no estaba presente en ese mundo y aun así sentía que alguna fibra dentro de su espíritu era tocada por toda esa enormidad del desastre y le hacía sentirse más cercano y más humano que en cualquier otro momento. El castillete había sido destruido por una catástrofe natural y había echado por tierra muchos de los esfuerzos que él hizo cuando se encontraba vivo.

Hoy solo era un espíritu que había decidido vagar por estas tierras al sentir que le necesitaban. No sabía si los espíritus podían llorar o no… pero lo que si sabía era que todavía podían sentir. Y él seguía sintiendo casi igual que cuando estaba vivo.

De pronto cerró los ojos, si es que un espíritu puede hacer tal acción, y al abrirlos deseo ver lo que sucedía de otra manera, con otro enfoque. Fue como si el universo le hubiera escuchado y le hubiera cumplido tal deseo.

A pesar de los sentimientos de melancolía y añoranza, empezó a sentir que su espíritu recibía una influencia de lo que estaba pasando a su alrededor e imagino que solo era un cuadro, uno de esos que tanto le habían gustado pintar… los colores empezaron a sobresalir en toda la escena, fue un deslumbramiento que iba en aumento a cada segundo; fue como tener una paleta de tonalidades tierra, con unos cuantos colores verdes y azules para poder hacer algún contraste en algún punto determinado de ese lienzo que se dibujo ante sí. Y empezó a retocar la imagen que tenía ante sí con esa claridad.

Pensó que en realidad no era cierto lo que se decía sobre el castillete, de que había sido derribado. Pensó que más bien lo había imaginado así y lo había impreso en uno de sus lienzos y lo tendría en su sala de estar. Más bien era una representación de lo que podría pasar si él no estaba cerca de ese lugar que tanto amaba, pero a la vez, sabía que si no estuviera no le gustaría que cayera en las manos de cualquier ambicioso empresario que intentara convertirlo en un centro de atracción sin el más mínimo respeto a lo que se había vivido ahí, así que si en realidad un día llegaba a estar así como lo veía en esos momentos, pensó que no se sentiría tan mal, mientras todos los sentimientos, recuerdos y sensaciones que vivió dentro de él siguieran intactos. Así era.

Y su espíritu siguió en paz su camino.


2 comentarios:

  1. Hola Janet. Me encanta la elección que has hecho del tiempo para tu historia. La verdad yo me lamento no haber podido ir nunca al museo Armando Reverón, es decir, a su Castillete, previo al deslave de Vargas, en el que desapareció. Y siempre he pesando que ha habido un mal manejo de los organismos culturales del país, que no lo han reconstruido. Pero nunca había pensado en la posibilidad de lo que ese museo pudiera significar para alguien como Armando, de seguir él vagando por la tierra en forma de fantasma. Me parece que sería justamente así como se sentiría. Creo que has dado bastante bien con la esencia de Reverón, el Castillete y la luz, en este pequeño, pero entrañable cuento. Saludos.

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  2. Que bueno que te gusto, yo la verdad no conocía nada del tema y lo que mas miedo me daba de hacer un escrito de esto fue que alguien se pudiera sentir ofendido, por que creyera que no le daba el respeto que se merece, pero la verdad para mi fue muy gratificante desde que me toco investigar sobre las variables y luego se ilumino esa chispa de imaginación en mi cabeza que me ayudo a realizar la redacción, me parecio digno de la persona de Armando, y creo que si el pudiera leer mi cuento también se sentiría contento. Saludos

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